Riberano Viejo de Don Aurel

Pescar sin prisa, oir la agua, volver con alma serena.

Yo conto lo poco que la ribera me dejo: cana quieta, pie ligero, mano limpia, pan seco, cielo ancho.

Palabra de ribera

En Riberano Viejo, la pesca no es gana ni ruido. Es mirar largo, sentar bajo, leer la sombra donde la trucha vira su lomo.

El mozo corre y pisa la piedra mala. El viejo mide el viento con la mejilla, moja la linea, calla, y deja que el rio diga primero.

Si la agua canta fina, usa cebo chico. Si la agua ruge parda, guarda la cana y toma sopa caliente.

Fogaro quieto junto al rio bravo
Fogaro de tarde, cuando la cana descansa y la olla murmura.